domingo, 26 de febrero de 2012

Every Woman


A Todas... Por Ser

Somos... Nada

My Philosophy

Solo II



Nací solo, sin una mano que me arrancara de las entrañas de otro ser,
vi la luz con las nubes ocultando el Sol, en un oscuro día de verano
Mi sello estaba marcado por el signo de lo que no debe ser
a pesar de luchar contra aquello que el destino decidió para mí
no he podido saber más allá que las palabras del oráculo oscuro 
sobre la fría agonía de mi alma destinada al sufrimiento.
Soy hombre y quisiera ser bestia para no sentir la ponzoña del odio
buscando el final en cualquier callejón que quiera acoger mis huesos cansados.
Nací solo, moriré abrazado a mi cuerpo, sin un adiós que nunca he buscado
mirando las figuras de los anónimos que pasarán ante mí
echando unas monedas a la basura que consideran para no ver su podredumbre.
La luz, por fin, deja de brillar con su mentira de piedades ofrecidas


Jackie

Solo

Voy a vender
mi piel,
pongo a subasta 
mi cuerpo,
regalo a quien sea,
mi sangre,
voy a arrancarme 
mis ojos,
corto y abraso
mis manos,
me desprendo de todo,
no quiero servir a nadie,
quiero morir solo,
sin ayuda de nadie,
solo.


Diego L. Apartado Oficial Nº 20 Extracto
(Reproducido con permiso de Vicky)

De Vinilos y Otras Glorias CCCLXXXIV

Genios y músicos que fueron dejando su estela a lo largo de la historia, con el génesis de lo que eran a partir de momentos increíbles, como el grupo donde se formó uno de esos personajes fascinantes y que me enamoran.


Grin (Grin) 1971


Cuando se encontraba en plena búsqueda de la madurez musical y humana, recién cumplidos los veinte añitos, un joven guitarrista que estaba llamado a marcar una época en el mundo del Rock, a pesar de la crítica, los críticos y la madre que los parió, formó un grupo de Música que iba un poco más allá del Blues Rock que había mamado desde su más tierna infancia en una familia tocada por el aura de los sonidos.
Grin fue la primera aparición en el universo de la Música de Nils Lofgren, una aventura fascinante que duró tres años y cuatro vinilos llenos de magia, Música y buen Rock.
Este que traemos a este "Paseo..." tan nuestro es su primer disco, para mí una pieza de museo por significar el primer paso hacia una carrera impresionante que cuatro décadas después aún sigue viva ¡¡¡y de qué manera!!!
En formato de Power Trío, siendo más poderosos y potentes en directo que en el propio estudio, Grin se componía del mencionado Nils Lofgren en las guitarras, la voz solista y los teclados, dejando ya su impronta como ese guitarrista tan particular que tiene su sello personalísimo a la hora de tocar la guitarra, y ese talento como músico que lleva más allá cuando ataca los teclados, al margen de su voz, suave y emotiva, también muy particular.
Junto a Nils, dos musicazos que conformaban un grupo poderoso, Bob Gordon en el bajo y voz solista, con una capacidad tremenda para realizar solos demoledores al margen de cantar en los temas que le tocaban para afinar su garganta.
Bob Berberich en la batería y voz solista (según qué temas, por supuesto) un pegador al uso del mejor Rock, marcando los ritmos para esos riffs y solos demoledores de Nils junto a Gordon.
El disco es un precioso ejemplo de Música bien hecha, un tratado de Rock en sus 41'42'' que dejan a uno con el cuerpo calmado y deseoso de más, temas tratados con un gusto exquisito, y además realizados por chavales que entrando apenas en la veintena demostraban un talento bastante superior a lo que se estilaba.
A pesar de pecar en algunas ocasiones de una composición fácil, hay temas demoledores, como la tremenda "Like Rain", baladones del Rock más puro, como "Everybody's Missin' The Sun", trallazos directos a las entrañas, como "If I Were A Song", "Outlaw", "Direction"... una verdadera delicia para escuchar y sobre todo para ir visionando el camino de uno de los grandes en este mundo del Rock, amado por otros mitos que han solicitado sus servicios y propietario de una carrera envidiable, el gran Nils Lofgren.
"Grin", un gran disco de Rock para saber lo que se debe sobre el este estilo que nos enamora, la Música, los músicos y esos que son más de lo que parecen a pesar de los que no quieren verlo. ¡¡¡Disfrútalo!!!

Face 1:  Like rain;  See what a love can do;  Everybody's missin' the sun;  18 faced lover;  Outlaw; We all sung together
Face 2:  If I Were a song;  Take you to the movies tonight;  Direction;  Pioneer Mary;  Open wide;  I had too much

sábado, 25 de febrero de 2012

De Vinilos y Otras Glorias CCCLXXXIII

De nuevo hacemos un alto en el camino con esa Música a la que quisieron etiquetar de mil maneras y que los iluminados pretendían hacer suya. Lástima para ellos, o ¡¡que les jodan!! la Música no tiene dueño, somos dueños de nuestras propias sensaciones.


Shadowfax (Shadowfax) 1982


De la maravillosa factoría de Windham Hill, a la que debemos haber introducido en este universo de nuestra Música sonidos maravillosos y únicos, nos llega la primera obra de este grupo (en realidad es la segunda pero la anterior hubo de ser reeditada porque no tuvo ni aceptación ni conocimiento por parte de crítica y público, y como tal se presentó esta) que encuadrado dentro de esa Música que deleita por sonidos que van más allá de la propia sinfonía y nos mete en el paso más avanzado de folclore y la Música popular.
Instrumentistas excelsos y en sus primeras obras compositores de muy alto nivel, quizás este disco sea el que más se acerca a este estilo ya que hicieron un giro hacia el jazz en sus siguientes trabajos, creando piezas de una textura realmente sublime por la simplicidad y la sensibilidad que emiten en sus composiciones.
G.E. Stinson se encarga de las guitarras, eléctricas y acústicas, éstas últimas usadas de manera suave que mecen y acunan al ser escuchadas, arpegios que resbalan por la piel, toda una delicia. También se encarga del piano.
Chuck Greenberg nos deleita con el ambiente de ensueño que arranca en el lyricon, como una suave brisa, y en el saxo dando un toque más abrupto.
Phil Maggini muestra el bajo como instrumento solista a la hora de completar esos sonidos que envuelven y Stuart Nevitt en la batería y sobre todo en la percusión nos deja abandonados sobre ritmos que te elevan, todo como un viaje tranquilo a través de los sueños.
Ocho temas que son una delicia de ensoñación, composiciones para dejarse ir de la mano de los sonidos que te envuelven y empapan de la Música, toda una exhibición de suavidad que llega como un susurro, sin envites que disturben la manera de entender esta forma de creación.
La habilidad de los músicos y sobre todo la sutileza de las composiciones hacen que "Shadowfax" sea un disco para acompañar en cualquier momento donde los sentidos deban estar allá arriba, en esa tierra de los sueños que deberíamos visitar más a menudo, y después... 

Side One:  Angel's flight;  Vajra;  Wheel of dreams;  Oriental eyes
Side Two:  Move the clouds;  A thousand teardrops;  Ariki;  Marie

De Vinilos y Otras Glorias CCCLXXXII

Para no dejar de gustarnos y así dar placer a los sentidos, vamos a permitir que nos susurren los sonidos de un grupo que quizás no ha sido tratado como merece por muchas cosas, y que me fue recordado por una querida seguidora de "Paseando Por Los Sueños" (que dicho sea de paso ¡¡ya tiene valor seguirnos!!) JANE, de modo que...


Manfred Mann's Earth Band (Solar Fire) 1973


El grupo inglés formado por ese músico alemán, santo y seña de los teclistas de toda una generación y uno de los pocos que estando detrás de estos instrumentos se han podido labrar una carrera como líderes en su formación, comenzó su andadura como creadores de sonidos que se movían entre el Rock Progresivo y ese Rock Sinfónico que tan bien manejan y que se ha convertido en el santo y seña del sonido del grupo.
Este "Solar Fire" es el cuarto álbum del grupo, en mi opinión uno de los mejores y donde se marca la impronta de la Música de la MMEB, con ese desarrollo casi conceptual de la obra por la temática, todos los temas salvo la versión del de Dylan que abre el disco hacen referencia a planetas, estrellas y espacios infinitos, manteniendo la cohesión entre ellos según van pasando los surcos del disco.
Manfred Mann se encarga ¡¡cómo no!! de los teclados y coros, el sonido del grupo, realmente alrededor de su concepto de Música gira todo lo que es el combo, y su manejo excepcional del melotrón, los sintetizadores, el órgano, piano... llevan un poco más allá el concepto de este tipo de instrumentos que se convierten en solistas y base de la obra.
En las guitarras una de mis debilidades, Mick Rogers, un excepcional guitarrista que además en esta época ejerce de voz solista. Maravillosa su forma de entender los ritmos y esos solos limpios, claros, sin un solo desliz en las cuerdas, realmente toda una sensación.
La base rítmica del disco era de traca, con el gran Colin Pattenden al bajo y otro de mis favoritos, Chris Slade en la batería, dos músicos de esos que nunca se ven pero que están ahí, de los más reputados de la historia del rock, maravillosos en su concepción de la Música y que en la MMEB hacen que todo fluya como debe, ¡¡una gozada!!
El disco es el salto de calidad de la banda, tras tres buenos elepés con este se distancian y llegan a uno de los puntos cumbres, gracias a la conjunción de temas propios y el comienzo de hacer suyos otros grandes de artistas míticos, como el "Father Of Day, Father Of Night" de Dylan, 9'55'' de maravilla sensorial que en directo transformaban en jams eternas, con solos de Rogers infinitos, los teclados y esa banda hasta las estrellas.
El resto de los temas, hasta completar los siete del disco, de producción propia, son una demostración del Rock sofisticado y elegante que hacían, una manera de concebir la Música brillante por cuatro músicos muy brillantes. "In The Beginning, Darkness" una cabalgada hacia las estrellas guiada por la guitarra con ese ritmo de Slade que es de muerte.
Ehibición de Manfred Mann en "Pluto The Dog" y "Solar Fire", para recorrer viajes astrales, con esas voces de chicas sugerentes que se mezclan...
Un poco de angustia por el universo en la tremenda "Saturn, Lord Of The Ring Mercury, The Winged Messenger" un temazo de 6'31'' donde Rogers te estremece con su guitarra, algo precioso.
"Earth, The Circle Part 2" y "Earth, The Circle Part 1" terminan esta obra que te deja el sabor de lo excelso hecho a conciencia, dos temas en uno con toda la banda lanzada en una demostración de Prog. de lujo, para que otra vez se luzca Manfred Mann.
La portada, una preciosidad, con fotos espaciales del Sol y un interior precioso con fotos.
"Solar Fire", cuando la música es lujo...



De Vinilos y Otras Glorias CCCLXXXI

Un tipo de Música que apenas hemos acariciado en este "Paseo Por Los Sueños" pero que en ocasiones en las que estoy... o no, me lleva muy lejos de este mundo, de la mano de un tipo muy especial.


Tomita (Pictures At An Exhibition) 1975


Este japonés nacido en Tokio allá por el 1932 (casi octogenario y aún dando guerra) es Isao Tomita.
Uno de los creadores de la Música Electrónica o Música Espacial, ese universo sonoro que lleva más allá de la propia dimensión musical y te transporta a espacios mentales que debes descubrir, y eso me encanta.
Ingeniero y creador de su propios instrumentos, algunos como base en los ya existentes y otros diseñados enteramente por él, Tomita nos transporta a través de su Música por sonidos que te golpean los sentidos para poco a poco penetrarte y hacerte suyo, una forma continua de mantenerte a la espera de lo que vendrá en el instante siguiente.
Este "Pictures At An Exhibition" es su segundo álbum, cuando ya metido en los cuarenta se atrevió con el mundo musical aportando algo que han seguido infinidad de monstruos sagrados de este estilo y que le deben la capacidad para experimentar y abrir nuevos campos.
Tomado como un homenaje a Mussorgsky, uno de sus ídolos dentro de esa formación clásica en la Música, este disco refleja la versión electrónica del trabajo del artista ruso, y recrea los distintos pasajes del mismo como un viaje sin rupturas, alternando momentos de calma con esa intensidad que raya la violencia sonora a través de los distintos manejos de sintetizadores e instrumentos electrónicos.
por supuesto todo el álbum es una creación de Tomita, en lo conceptual, la interpretación y el uso de todos los instrumentos.
Una experiencia sensorial única que si no la conoces te impacta, porque rompe con todo lo establecido, a pesar de sus 37 años de historia, porque no te encuentras nada igual.
Yo me recreo en los sonidos que emanan de la mente de este visionario (otro más de otro tipo) que me deja hacer con mis fantasías y me traslada donde sólo puedo estar con mis pensamientos.
Escuchar a Tomita es atreverse a algo más, y algo muy alejado de lo convencional, por eso y su calidad merece la pena intentarlo.

Side A:  Promenade The Gnome;  Promenade The old castle;  Promenade Tuileries;  Bydlo Promenade;  Ballet of the chicks in their shells
Side B:  The two jews;  Limoges Catacombs;  Cum mortuis in lingua mortua;  Baba yaga;  Great gates of Kiev


De Vinilos y Otras Glorias CCCLXXX

Inspirado por el talento de uno de los músicos que más me han apasionado, esta entrada es un sentido homenaje a todo lo que me ha hecho sentir a través de su Música, y es mucho.


Peter Green (The End Of The Game) 1970


Creador y alma de Fleetwood Mac, donde coincidió con otros músicos excepcionales, el talento y la capacidad musical de Peter Green no duró mucho en ese universo que podía haber sido la cumbre de muchas cosas, y apenas tres años después abandonó la nave para embarcarse en esa carrera suya que ha sido una constante de altos y bajos debido a sus problemas físicos, psiquicos y emocionales.
"The End Of The Game" es su disco de ruptura con todo lo que había sido, un prodigio musical donde la intensidad de su Música se plasma en cada surco del vinilo y se demuestra parte (en un músico así nunca es un todo) de la inmensidad de su clase.
Peter Green compone, produce e interpreta en la guitarra todos los temas, en un intento de controlar absolutamente su obra, una manera tan especial de tocar las seis cuerdas que se te mete en el alma, con ese sonido que se sostiene en las estrellas y te acaricia.
Junto a él, músicos de la talla de Alex Dmochowski, bajista del universo Zappa que dota de esa maravillosa descarga de poder en la base que sostiene el talento de Green; en los teclados nos encontramos a Zoot Money al piano, siguiendo con esa línea de apoyo y solos que van alternándose en los distintos temas que componen el álbum y Nick Buck en el piano y órgano, ese "Hammond" que no deja de lacerarte.
Completando este excepcional combo Godfrey McLean en la percusión, conformando esa base que lo aguanta todo y por la que pasa la demostración de Green en sus momentos de gloria musical.
El álbum está compuesto por seis canciones, salvo dos de ellas largas extensiones musicales a modo de jams, experimentales y libres formas que dan la sensación de inconexión por la capacidad que otorga a los músicos para crear dentro de ellas.
En realidad esta ruptura radical con la temática de estudio que se marcaba en su etapa de Fleetwood Mac era previsible, ya que desapareció de ese mundo que él mismo había creado, centrándose en lo que dominaba como nadie, el desarrollo y la improvisación de la Música, no en vano todo el disco es instrumental.
Los seis temas son maravillosos, pero a mí me vuelve loco el salvaje intrusismo en tus entrañas de "Bottoms Up" 9' con el cual se abre el disco, toda una declaración de intenciones para ir poniéndonos a tono. Esa libertad casi absoluta de creatividad queda de manifiesto en la tremenda "Descending Scale", un prodigio musical que en sus 8'10'' te hace sentir fuera de este mundo.
Si te apasiona la Música, bienvenido al mundo de los sueños, de la mano de un visionario que además es un genio y un músico irrepetible, si te apetece algo que puedas sentir dentro de tus entrañas, "The End Of The Game" no te defraudará... ¡¡¡Disfrútalo!!!

Side 1:  Bottoms UP;  Timeless Time;  Descending Scale
Side 2:  Burnt Foot;  Hidden Depth;  The End Of The Game

viernes, 24 de febrero de 2012

Baby When The Sun Goes Down

Doce

Oigo doce golpes en la noche, y
son doce arcadas de sangre,
doce chorros de vida en la noche.
Siento doce golpes en el cuerpo, y 
son doce muertos en la noche;
doce figuras sin nombre.
Veo doce relojes sin vida, y
son madre tus hijos,
doce lagos de sangre inocente.
Oigo, siento y veo su agonía,
son doce bocas de odio abierto,
son doce tallos al viento.


Diego L. Apartado Oficial Nº 20 Extracto
(Reproducido con permiso de Vicky)

martes, 21 de febrero de 2012

Erotika


Todo Esto Es... Tan Manejable... Tan Ácido... Tan Adorable

Luchemos Contra La Perfección, La Belleza Y... Nosotros Mismos

Epiloguemos Pues Con La Misma Exquisitez, Distinción Y Descaro De Siempre

A Pesar De Todo Y Con La Imaginación Dormida Seguiremos Siendo...

¿Tan Adorables?


domingo, 19 de febrero de 2012

De Vinilos y Otras Glorias CCCLXXIX

Salvo un paso por este nuestro "Paseo..." debido a su tremendo doble en directo, estamos a punto de desfacer otro entuerto, porque si me gustan muchas cosas, me siento enamorado por algunas menos, y ese amor, en estado de pasión, me lo ofrecen...


Barclay James Harvest (Gone To Earth) 1977


Me resulta imposible no pensar que meto la pata al comenzar con este disco o el otro para presentar la Barclay James Harvest, pero si la lógica indica que en un grupo de esta magnitud podríamos haber empezado por su primera obra y a partir de ahí... yo que no entiendo mucho de lógicas cuando me mueven las emociones y los enamoramientos comienzo por esta joya del Rock Sinfónico llamada "Gone To Earth" que significa mucho en mi historia cuando con quince años los descubrí, y ya está.
El noveno disco oficial del grupo nos presenta al combo inglés con una madurez al margen de todo lo que ocurría en la Música, una trayectoria impecable e impoluta en cuanto a la calidad, que disco tras disco le iban convirtiendo en una de las mejores bandas de Sinfónico, no por las multitudes que le seguían, pero sí por la cantidad y calidad de su trabajo.
Por lo demás, este álbum es una muestra más de su clase, su capacidad compositiva y sobre todo interpretativa, un trabajo impecable, con una cuidadísima grabación y producción, donde cada nota se encuentra en su sitio y nada desmerece, formando un conjunto de temas impresionantes para una obra monumental.
La banda original continuaba en plena forma, con John Lees en las guitarras y voces, Les Holroy en el bajo y voces, Mel Pritchard en la batería y Woolly Wolstenholme en los teclados y voces.
Un cuarteto que funcionaba como un reloj de precisión, cada uno en su instrumento de manera impresionante, cantando como solistas los temas que cada uno componía en el caso de Lees y Holroy, y juntos formando uno de los conjuntos musicales más impresionantes y compactos que haya escuchado nunca.
Las canciones, todas ellas, son una exhibición de composiciones bellas, preciosas, con un toque de virtuosismo que nunca se encuentra por encima del conjunto, lo que hace que sientas escuchar sinfonías que se van repitiendo y llenándote completamente con los sonidos de la seda.
"Gone To Earth" se encuentra formado por nueve canciones de una armonía excepcional, con algunos temas míticos de la banda, como la maravillosa "Hymn", ese tema acústico que te enamora, o la barbaridad del disco, "Poor Man's Moody Blues", una auténtica exhibición de composición, voces, instrumentos... aunque todos y cada uno de los temas tienen la capacidad de enamorar, como "Sea Of Tranquility", un océano de susurros musicales, la más rítmica "Friend of Mine" o "Hard Heather Woman"... así hasta los 40' de orgía musical que ofrece este disco.
La portada, preciosa, troquelada en la versión original con la lechuza que sale según se extrae el disco, y la contraportada un montaje con los créditos y fotos del grupo.
Si no has conocido a la BJH, este puede ser un momento para adentrarte en su universo, un mundo fascinante de sonidos y emociones en forma de Música, y si ya los conoces, recordar los placeres terrenales nunca está de más. ¡¡¡Disfrútalo!!!

Side One:  Hymn;  Love Is like a violin;  Friend of mine;  Poor Man's Moody Blues
Side Two:  Hard hearted woman;  Sea of tranquility;  Spirit on the water;  Leper's song;  Taking me higher


De Vinilos y Otras Glorias CCCLXXVIII

Algo distinto, por aquello de variar que se nos da tan bien. Un giro de 180 grados para meternos de lleno en algo oscuro, que da miedo, pero que a su vez ha tenido seguidores hacia lo negro...


Black Sabbath (Black Sabbath) 1970


No es el disco que más me gusta de ellos, aunque puede ser uno de los tres que más me agraden, pero hay que reconocer que es el que marcó la trayectoria del grupo como los creadores de ese Hard oscuro, metálico que rallaba con todo lo que pudiera significar algo demoníaco, santo y seña del grupo desde entonces hasta ahora.
El universo Sabbath y todo lo que significa comenzó con el riff del primer tema que abre el disco, ese descomunal golpe de guitarra sostenido que te llevaba casi hasta los infiernos sólo con escucharlo, y a partir de ahí todo lo demás se convirtió en leyenda.
Vaya por delante que me parece un grupazo de Hard y que me ha gustado siempre su Música, bueno, sus primera media década y el intento por renacer con Dio, pero he huido siempre de montajes publicitarios, cuernos, cruces y colores negros en sus ojeras, aunque al margen de esto el cuarteto de Birmingham me parece muy escuchable cuando esa Música que me encanta me sirve para patearme el culo, y muchas veces es una necesidad.
Evidentemente "Black Sabbath" fue un acontecimiento, eso que ellos parieron como el "Dark" se convirtió en un fenómeno y a partir de aquí el resto es historia. Aún así, el disco es poderoso, potente, un Hard pesado que te llega, te atraviesa y sobre todo te aplasta, que supongo es lo que ellos pretenden que ocurra, con riff de guitarras que te van golpeando sin pausa, una sección rítmica poderosa y unos bajos para que el estómago se te vaya poniendo a tono.
Siete canciones abren el camino de esta andadura por los senderos más oscuros del Rock, comenzando por la descomunal "Black Sabbath" que como hemos dicho sienta las bases de su sonido, poderosa, brutal, esa guitarra que se va...
"The Wizard" y "Behind The Wall Of Sleep" son una andanada de pegadores con la voz de Ozzy casi suplicante ante el final, y la cara se va con la tremenda "N.I.B." una de mis favoritas de siempre, una andanada de Hard en estado puro con los solos de guitarra lacerantes y demoledores, a base de notas bajas y graves, una auténtica delicia, como ese bajo que se lo come todo, y las letras alusivas a las tentaciones demoníacas.
En la cara B tenemos tres trallazos que siguen esta línea de bajada a los infiernos, comenzando con "Evil Woman", otro riff que se te cae junto a la base que te patea, eso sí, con un ritmo sostenido que parece un poco más "alegre" que el resto.
Con "Sleeping Village" llega la primera exhibición de ritmos y contra ritmos, uniéndose a la enorme "Warning", musicalmente lo mejor del disco, 10'32'' de Música hasta los infiernos, con solos, el bajo saliéndose, la batería imparable... ¡¡total!!
La banda original nos presenta el mito del combo que fue, durante muchos años, santo y seña de los sonidos oscuros, con Tony Iommi a la guitarra, Greezer Butler en el bajo, Bill Ward en la batería y Ozzy Osbourne en la voz solista y armónica, un cuarteto que ha hecho historia a pesar de los innumerables problemas internos que destrozaron la banda en varias etapas de la misma, con intentos de renacer más o menos logrados.
"Black Sabbath" es un tremendo disco de Hard Rock, la parte más o menos oscura y los colores que lo envuelven me preocupan muy poco, pero marca un estilo definido de una de las más grandes bandas británicas de esta Música al principio de los setenta.
Si deseas que te atraviesen los sentidos durante una sesión de espiritismo, busca un mago, si quieres buena Música, con ganas de llegar hasta límites de sentidos demolidos, es una buena ocasión para descubrir cómo empezó lo que muchos iluminados más tarde se apropiaron.
La portada, otro mito y leyenda, la dama espectral que aparece en ella y que según la banda apareció sin ser llamada ¿? y en el vinilo original figuras de ángel y demonio junto a un árbol... pues eso, los señores del Dark dando vida a su leyenda. 


De Vinilos y Otras Glorias CCCLXXVII

Ya que nos hemos atrevido con un tipo de Música tratada por músicos ajenos en el espacio a ella, pero enamorados de sus sonidos, nos metemos de cabeza y así ya no hay dudas...


Aretha Franklin (Lady Soul) 1968


Que el Soul me apasiona es una realidad, pero sobre todo cuando escucho a esos monstruos sagrados que lograron ir más allá de esos orígenes Godspel y convertirla en una Música al alcance de todos sin perder por ello su personalidad, como muchos les achacaban.
También me apasiona por las voces de quienes las interpretan, maravillosos croners que te arrancan el alma con su voz, sobre todo en el caso del que suscribe voces masculinas, sobre todo... excepto algunas sublimes gargantas femeninas que me hacen el amor cuando las escucho, y ¡¡cómo no!! por encima de todas ellas "Lady Soul", o lo que es lo mismo, Aretha Franklin.
Esta mujer no canta, esta mujer te lleva hasta el paraíso con esa voz que es un trallazo a las entrañas, y si encima se atreve a convertir lo que toca en pura seda por su talento a la hora de interpretar de forma tan personalísima, entonces ya te mueres.
Tras unos comienzos absolutamente  Godspel y un revival en los sesenta que fue un intento de girar hacia otro lado, su etapa como la indiscutible dama del Soul arrancó con este discazo de pura alma, donde Aretha demuestra todo lo que lleva dentro, creando una obra genial que sólo la supera ella misma.
La propia Aretha se encarga aparte de la voz, ese portento que maneja como quiere y le da la gana, del piano, con el que llega a emociones dificilmente superadas, porque toca como los ángeles.
La discográfica donde aparcó sus huesos durante este período puso a su disposición una banda simplemente increíble que compone una obra de extraordinaria calidad, donde el otro talento, el de Tom Dowd en la producción hace que el resultado sea una maravilla del Soul en particular y la Música en general.
Spooner Oldham al piano y órgano, Jimmy Johnson, Bobby Womack y Joe South en las guitarras; Mel Lastie, Joe Newman y Berniw Glow en las trompetas; King Curtis, Seldon Powell, Haywood Henry y Frank Wess a los saxos; Tom Cogbill en el bajo y Roger Hawkins a la batería. Los coros, algo para enmarcar a cargo de Aretha, Carolyn Franklin y The Sweet Inspirations, puro fuego.
Hay una mención especial a Eric Clapton de "Cream" que arrasa con la guitarra en "Good To Me As I Am To You".
Aretha se sale, estaba en un momento crucial de su carrera, lo sabía y se vacía, componiendo una obra mágica, donde las emociones se salen por cada surco, un disco que estremece, pura entrega, con himnos de siempre como su tema fetiche como mujer "(You Make Me Feel Like) A Natural Woman", la pedazo de versión que se marca de "People Get Ready", tremenda, la ya mencionada "Good To Me As I Am To You" donde gime y suplica al infinito rasgando el viento, el ritmo desenfrenado de "Come Back Baby", otra versión para soñar la que se marca en "Groovin'"... y así hasta completar los diez temas del disco que es un tratado de Soul como un manual, al que sólo se le puede poner un pero, su duración, pero eran otros tiempos y... es lo que hay.
"Lady Soul" es un disco tremendo, si gusta esto que se te mete en las entrañas y te arranca las emociones, para toda la vida, y si no es así, como estarás muerto o muerta pues dará igual.

Side One:  Chain of fools;  Money won't change you;  People get ready;  Niki Hoeky; (You Make Me Feel Like) A Natural Woman
Side Two:  Since you've been gone;  Good to me as I am to you;  Come back baby;  Groovin';  Ain't no way 

De Vinilos y Otras Glorias CCCLXXVI

Nos lanzamos al barro y traemos a un grupo que no necesita presentación, más allá de su propia Música, que es pura fantasía, por el mito que supuso.


The Animals (Animalism) 1966


Un suceso increíble y alucinante, el éxito que desde el comienzo del grupo cosechó este combo inglés y que terminó engulléndoles en su propia fantasía, porque The Animals fueron más allá de su propia Música, con unos artistas fantásticos a los que se les vino encima todo el éxito de una época.
Este disco que traemos para que nos visiten por primera vez es su tercer trabajo, y aunque el gran Eric Burdon dejó claro en una entrevista que su Música era Soul "It's Soul, Man!" estos tipos eran capaces de hacer maravilloso blues, R'N'B, Soul, y todo lo que los grandes artistas negros de la época dejaban como parte de la historia, amén de interpretar de manera maravillosa grandes clásicos de todos los estilos.
Con el formato de quinteto, la banda en esta obra de clase y estilo se presentaba con el maravilloso Eric Burdon, uno de los más grandes frontmen que ha dado la Música contemporánea, una voz privilegiada al servicio de un talento sin límites, un músico simplemente mágico y especial, genio de genios y clase a borbotones.
Hilton Valentine en las guitarras, con ese sonido que en ocasiones rayaba el bajo por la manera de tocar en esas notas, un solista poco habitual pero muy efectivo.
Ese sonido tan maravilloso del "Hammond" lo dejaban a cargo de Dave Rowberry, esa particular forma de llegarte que tan buenos momentos ha dado al Soul.
Chas Chandler al bajo y Barry Jenkins a la batería se encargaban de la sección rítmica, que como todas las que se preciaban en esta maravillosa época servía para marcar los ritmos en una Música a la que le sobraban los ritmos genuinos.
El disco se compone de doce canciones que se deslizan entre el Soul, sobre todo, el Blues y ritmos bailables, doce versiones de grandes clásicos que ya en esa época eran mitos, porque se atreven con casi todo, Sam Cooke, B.B. King, Sam Neil, Frank Zappa, Albert Collins Perkins, Howlin' Wolf, Donovan... claro que realizando versiones personalísimas pasadas por el talento arreglista e interpretativo de los músicos, especialmente de ese monstruo llamado Eric Burdon, como la barbaridad que se marcan en "Smoke Stack Lightning" o esos 6'12'' en lo que trasforman "Going Down Slow", otra animalada para soñar.
"Rock Me Baby" o "Lucille" se salen por esa garganta, y así hasta completar un disco fantástico de la Música que es la base de casi todo lo que vino después, un tratado de clasicismo llevado más allá por el toque de este grupo que si bien ha sido el mito que se creó, a nivel musical fue mucho más de lo que les dejaron.
Si te apasiona la Música, este disco hay que escucharlo, y si te apasiona un tipo bajito y menudo con una voz que es el alma cantando, este disco es...

Side 1:  All night long;  Shake;  The other side of this life;  Rock me baby;  Lucille;  Smoke Stack Lightning
Side 2:  Hey Gyp;  Hit the road, Jack;  Outcast;  Louisiana Blues;  That's all I am to you;  Going down slow
The Animals era una banda, y una muy buena banda, pero la personalidad y la voz de Burdon arrastraba todo, y eso se notaba.

sábado, 18 de febrero de 2012

Bulbs


A Todos Los Que Aman La Música

Sweet Dreams


A Mi Amor, Todo...

Living By The Days


A adis, Por Venir y Quedarse

The Lady


A Luna, Una Mujer Muy Especial

Bricklayer's Beautiful Daughter


A Clara, Pura Pasión

A Million Miles Away


A JANE, Pura Emoción

Pacing The Cage


A NUA, Puro Sentimiento

De Vinilos y Otras Glorias CCCLXXV

Vamos a iniciar un recorrido con uno de los grupos más camaleónicos que haya habido, eso sí, en la época en la cual me volvían loco, cuando hacían eso que sabían como nadie.


Fleetwood Mac (Peter Green's Fleetwood Mac) 1968


Obviamente creo que el título no deja dudas, y el año del Señor en el cual se parió esta criatura tampoco, por lo que nos vemos las caras con el génesis de uno de los más grandes grupos de Blues blanco de las islas, cuando comenzaron en esa corriente que trajo lo mejor de lo mejor de esa Música maravillosa al continente, incluido en ocasiones a los grandes bluesmen negros que lo crearon.
Tras su etapa en los Heartbreakers, Peter Green se embarcó en una aventura con su talento como referencia y acompañado de otros músicos a los que no les faltaba ni un ápice de eso mismo, formando una de las bandas míticas en la historia del Blues eléctrico británico, a finales de los sesenta y principios de los setenta.
No voy a hablar de lo que fue Fleetwood Mac tras esta etapa, el giro hacia el Pop Rock más comercial, pero estos primeros años y las obras que hicieron me apasionan, y sobre todo cuando aún se encontraba en sus filas este genio maldito llamado Peter Green, que simplemente me entusiasma.
El grupo era una auténtica barbaridad, con Green a las guitarras, armónica y voces, un auténtico trallazo para los sentidos.
Jeremy Spencer en las guitarras, slide, piano y voces, otro talento en estado puro, un músico genial y el complemento perfecto para ese dueto a las seis cuerdas.
John McVie en el bajo, y me niego a decir más, uno de mis favoritos, absolutamente infravalorado pero ¿a alguien le importa? para mí un genio.
Mick Fleetwood en la batería, la imagen y la personalidad del grupo, extravagante y visceral, pero un pegador con un sentido del ritmo y la Música excepcional.
Doce temas componen esta primera incursión del grupo en la Música, cinco de ellos compuestos por Green y tres por Spencer, dejando el resto para clásicos de toda la vida, especialmente del gran Elmore James, una pasión de Jeremy Spencer, y otro mito, Robert Johnson "Hellhound On My Trail", preciosa versión de apenas 2'.
Temas cortos, entre los dos y tres minutos de duración, casi como un homenaje a la forma de componer e interpretar de los grandes artistas negros, un tratado de Blues de unos músicos que te hacen sentir cómo aman esta Música, algo que se te mete, visceral, desgarrador, directo al alma.
La guitarras de Green y Spencer se salen, la sección rítmica una auténtica barbaridad, una manera de entender el conjunto como un bloque y cuando la slide arrastra las cuerdas, para morirse.
No será lo mejor que hicieron, no lo sé, a mí me encanta, y para descubrir cómo se inició todo lo que vino después que marcó parte de la historia junto a otros grandes es una obra para degustar, tomarse una cerveza y elevarse a esos lugares donde la Música marca la diferencia.

Side One:  My heart beat like a hammer;  Merry go round;  Long grey mare;  Hellhound on my trail;  Shake your moneymaker;  Looking for somebody
Side Two:  No place to go;  My baby's good to me;  I loved another woman;  Cold black night;  The world keep on turning;  Got to move

De Vinilos y Otras Glorias CCCLXXIV

De nuevo un "Paseo Por Los Sueños" hacia la sensibilidad y las emociones de la mano de un músico muy especial que entrega todo lo comentado por arrobas, y eso, queridos, no es nada fácil.


William Ackerman (Conferring With The Moon) 1986


En plena fiebre de snobismo, estupideces varias y épocas de etiquetas desmedidas, la Música de William Ackerman se encontraba en su cénit como inspirador, gracias al sello Windham Hill, de un grupo de músicos que se atrevían a adentrarse en terrenos de pura sensibilidad, a todas luces poco convencionales y en un principio nada comerciales.
La Música que emanaba de sus dedos se transformaba en sinfonías que acarician las mentes y se adentra en el alma, y los cabestros que intentaron desde esa corriente yupi y estúpida hacerla suya se equivocaron, como suele ser habitual, ya que los sonidos son universales e infinitos, y los que entrega este genio no son una excepción.
Al margen de lo ya comentado cuando nos visitó en su primer "Paseo Por..." de los años y décadas que Ackerman llevaba deleitando con su obra, en los 80 se produjo una eclosión de todo lo suyo gracias a ese (digamos) nacimiento de grupos y solistas que en la misma línea derramaban talento y clase, y su producción se transformó en algo simplemente mágico.
"Conferring With The Moon" es otro eslabón más en la cadena de sensaciones maravillosas que este portento de guitarrista nos dejó, con un conjunto de canciones que son pura seda y que te atrapan y te hacen el amor sin ningún esfuerzo.
En esta ocasión la guitarra de William Ackerman, que vuelve a sonar como los ángeles, está de nuevo acompañada por algún instrumento en esos temas que no son solos al uso de las seis cuerdas y que sirven como refuerzo maravillosamente bien metido para completar canciones de ensueño.
Músicos todos ellos instrumentistas excelsos y virtuosos de su instrumento, seguidores de esta maravillosa sensación que es la Música como esencia.
Chuck Greemberg en el liricón, Charles Bisharat en el violín, Michael Manring al bajo, Enrique Cruz con la zampoña, Bob Hubbard al english horn, Ira Stein y Philip Aaberg al piano, Eugene Friesen en el cello; todos lo bordan en los pasajes que intervienen, y el disco se convierte en una auténtica orgía de sensaciones.
Nueve temas que componen una obra magna, en algunos instantes simplemente mágica, con tres solos de guitarra de Ackerman, que da una vuelta de tuerca a su propia creación transformando los maravillosos 7'31'' de "Conferring With The Moon" con la que abre el disco en una versión de 2'20'' para cerrarlo solo con su guitarra. 44' de pura seda, una orgía para los sentidos que no pueden sino perderse en este océano de sonidos que llevan hasta el infinito.
La Música de William Ackerman es eso, si no te llega, no se puede volver, pero si te engancha te hace suyo y quedas atrapado en una maravillosa espiral de sonidos que te atraviesan el alma. Este disco es otra muestra de ello, una maravilla que no puede dejarse pasar.

Side One:  Conferring with the Moon;  Improv 2;  Lago de montañas;  Big thing in the sky
Side Two:  Climbing in geometry;  The last day of the beach;  Singing crocodrile;  Shape of the land;  Conferring with the Moon (solo)  







viernes, 17 de febrero de 2012

De Vinilos y Otras Glorias CCCLXXIII

Volvemos a esa Música que nos apasiona, nos entusiasma, nos enaltece, que nos llena de todo lo que nuestra mente desea cuando la escucha, a través de la magia de un grupo maravilloso.


Camel (The Snow Goose) 1975


Otro mito de la escena de Canterbury, o la Escuela de Canterbury, como dirían algunos, Camel es un grupo excepcional, que sin embargo no ha gozado de la popularidad de crítica y público que otros grandes de la escena del Progresivo inglés.
Para el que suscribe un grupo mágico, instrumentalmente soberbio (se le ha achacado siempre la falta de una voz a la altura de esa Música genial y completa) y en las composiciones una auténtica delicia.
El disco que se desliza por nuestro espacio es el tercero de su producción, una obra que quizás no sea la más conocida o la que más nombre dio al grupo pero que para mí es una auténtica demostración de talento, y la que más me fascina por la propuesta de la misma, siendo este "The Snow Goose" un trabajo impecable, completísimo, con todo lo que se ofrece en el Progresivo más puro, pero además con ese toque excepcional del sonido clásico y de época que los grupos de la Escuela de Canterbury ofrecían.
Los miembros del grupo seguían siendo los habituales, cuatro virtuosos que conseguían una unión perfecta a la hora de componer e interpretar temas llenos de complejidad y sonoridad, unos músicos maravillosos, comenzando por ese genio llamado Andy Lattimer, que en las guitarras y flauta se luce constantemente llevándonos a un universo de sonidos especiales, con la limpieza características de sus solos o esos arpegios en las acústicas maravillosos; con la flauta una delicatessen dulce y sensible.
Peter Bardens en los teclados, atmósferas únicas, espaciales, momentos de inspiración barroca junto a otros más enérgicos dotan al grupo de ese sonido envolvente, mágico, genial.
Doug Ferguson en el bajo, un solista dentro de los solistas, con improvisaciones y ritmos calmados, justo en esta obra que es pura sensibilidad.
Andy Ward en la batería, para crear los ritmos que llevan esos solos eternos hasta donde ellos querían.
La mágica composición que nos ocupa es una obra conceptual que nos cuenta la relación de una oca y un guardián de un faro durante el desembarco de Dunkerque, en la segunda guerra mundial, inspirado en un breve relato de Paul Gallico.
Un disco sublime sin pausas, a pesar de los distintos espacios en los títulos de canciones, escrito por Latimer y Bardens que nos llevan por esa historia en un alarde instrumental que apenas ofrece voces en el mismo, Música en estado puro, o lo que es lo mismo, Progresivo en estado puro, con cambios continuos, idas y venidas de los instrumentos, solos que van alternándose durante toda la obra en una sinfonía sin pausa, todo un alarde de sonidos que no se detienen, característica por otra parte de la obra del grupo, una manera de entender la Música que parece no tener fin. Apasionante desde el punto de vista creativo, es capaz de expresar la obra literaria en la cual se inspira sin palabra alguna, una maravilla.
Los momentos sensibles se unen a emocionantes cabalgadas por los sueños, para volver a la calma, ese embrujo que lo envuelve todo, y así hasta completar los 43'05'' que dura esta obra para soñar.
Me apasionan estas propuestas, creo en el talento y se demuestra una forma de llevar todo más allá de donde se supone, algo que me enamora.
Bienvenidos al universo Camel, otra manera de no descansar de los placeres de esos sonidos infinitos que son pura seda, y a partir de aquí ¡¡por supuesto!! vosotros mismos.

Side 1:  The Great Marsh;  Rhayader;  Rhayader goes to town;  Sanctuary;  Fritha;  The Snow Goose;  Friendship;  Migration;  Rhayader alone
Side 2:  Flight of The Snow Goose;  Preparation;  Dunkirk;  Epitaph;  Fritha alone;  La princesse perdue;  The Great Marsh


De Vinilos y Otras Glorias CCCLXXII

Lo dicho, que nos empeñamos en joyas de los que siguieron a los creadores de demasiadas joyas, así es que continuamos poniendo las cosas en su sitio y por eso nos visitan...


Fairport Convention (Liege & Lief) 1969


Cuando la Música se hace arte, cuando los sonidos se convierten en ese pedazo de seda que te acaricia el alma, cuando la sensibilidad está más allá de los propios sentimientos... aparecen grupos como Fairport Convention y se te meten en las entrañas para no salir jamás.
Uno de los mayores y más renombrados exponentes del Folk Rock inglés, de los cuales he elegido esta obra porque toda su primera época me parece fascinante pero como alguno tenía que traer para empezar, pues este en el que siendo aún ese período en el cual la maravillosa Sandy Denny nos deleitaba con su susurro, la banda tenía una madurez que la hacía muy especial.
Un grupo realmente maravilloso, tanto daba que recreara canciones tradicionales que transformaba de manera magistral en sentimientos salidos de su propios miembros como con sus propias composiciones, donde bordaban el arte de transmitir esa aura que les convertía en pura magia a la hora de interpretar su Música.
En este álbum, una verdadera joya del Folk Rock y de la Música en general, el grupo estaba compuesto por la ya mencionada Sandy Denny, una cantante única, como no ha habido, dotada de un talento excepcional para la Música, su manera de interpretar las canciones a través de su voz de terciopelo la hacían especial, te hacía llegar lo que salía de su alma como pocas intérpretes han hecho.
Simon Nicol en las guitarras, acariciando esas acústicas que suenan como los ángeles y en ocasiones con las eléctricas que conseguían ese desliz rockero característico del grupo.
Richard Thompson en las guitarras, otro talento en estado puro, maravilloso creador e intérprete, dotado de una sensibilidad maravillosa y un especial sentido de las emociones.
Dave Swarbrick encargándose del violín y las violas, dotando al grupo de ese aire tan especial, tan folk, entrado en las tradiciones, el vínculo entre la Música de raíces y ese paso más allá que los temas tenían.
Ashley Hutchings en el bajo, fresco, poderoso, desenfadado, alargando el puro acompañamiento a ese toque de solista que comenzaba a recrearse entre estos músicos de instrumentos injustamente despechados.
Dave Mattacks en la batería, para completar una base que se salía de la norma y participaba en todo el entramado sonoro aportando un momento rítmico único.
Un disco excepcional, con composiciones maravillosas, en las que por fin se lanzan a destacar largas jams en las que demuestran su virtuosismo como músicos, "Matty Groves" son 8'08'' de ensueño, con la banda lanzada tras la exhibición vocal de Sandy, o la majestuosa "Tam Lin", 7'11'' de belleza a base de Música descomunal. Exhibición instrumental de ritmos y clásicos violines en el "Medley (The Lark In The Morning, Rakish Paddy, Foxhunters' Jig, Toss The Feathers)".
"Come All Ye" es un tratado de Folk excepcional, "Reynaldine" la demostración de ese susurro... "Crazy Man Michael" otro toque al alma.
Sensibilidad en estado puro con temas preciosos como "Farewell, Farewell", donde Sandy enamora, o "The Deserter", una composición excelsa de ritmos cambiantes y a contracorriente.
Ocho temas que son esencia de un grupo maravilloso, en estado de gracia, demostrando que la belleza, la sensibilidad, la calidad y el virtuosismo no tienen por qué estar reñidos.
"Liege & Lief" es una pieza para enmarcar, cada nota salida de sus surcos es una delicia que embelesa y llena los sentidos de pura seda, una obra de arte para disfrutar de forma intemporal.
La portada es una preciosidad de tonos crema y rosa con el título y fotos de los miembros del grupo todo con un toque de antiguo sentimiento, y el interior maravillosas fotografías que presentan las canciones.




De Vinilos y Otras Glorias CCCLXXI

Volvemos a los orígenes, si no de casi todo, sí de demasiadas cosas, porque sin ellos y algo más la mayoría de lo que nos hace vibrar simplemente no existiría, y no es broma.


John Mayall And The Bluesbreakers (A Hard Road) 1966


Cuando yo tenía tres años había gente en el mundo que hacía barbaridades como la que ahora se desliza por este "Paseo" que pretende ser un sueño a través de la Música, y cuando lo descubrí, ya un poco mayor y enamorado de los sonidos, cada uno de los cuatro salvajes que decidieron grabar esta animalada eran mitos dentro de los mitos, que se dice pronto, pero que cuesta asumirlo.
John Mayall y sus Bluesbreakers ha sido una de las más increíbles escuelas de músicos de blues de la historia, un lugar donde han pasado genios excelsos que han dejado su impronta tanto en el Blues como en el Rock, como en... porque este tipo sabía qué y con quién hacía las cosas, y eso sólo se lo puede permitir un genio.
"A Hard Road" me apasiona porque además de ser un tratado de Blues en toda regla reúne juntos a cuatro músicos que me emocionan, y esa magia se escapa por cada surco del disco llegándote directamente hacia las entrañas, donde te hace suyo si tienes una pizca de sensibilidad para vivir y sentir esta Música que va más allá de las palabras.
John Mayal se encarga de la voz, esa maravillosa melodía que te hace el amor a golpe de Blues, los teclados y las guitarras. Con el "Hammond" me vuelve loco, lleva hasta arriba, muy arriba...
Peter Green, uno de los más grandes, talento, emoción visceral, magia, seda, todo lo que se pueda decir de este guitarrista y voz increíble que me ha fascinado siempre, uno de mis ídolos.
John McVie siempre ha estado a la sombra de... pero ¿le importa a alguien? su manera de tocar el bajo y seguir los ritmos hace que su presencia sea indiscutible, las cuatro cuerdas se hacen sentir porque sin ellas algo no va, y eso es tan difícil después de cuarenta años...
Aunsley Dunbar completa a la batería este cuarteto de ensueño, un tipo que hace todo bien y que da ese toque que lleva donde quiere la sección rítmica de una banda genial.
El disco es una exhibición de Blues, Blues y más Blues, sacado de las raíces y transformado en ese Blues "Blanco" que en las Islas hicieron suyo, catorce temas tratados de la manera más pasional, transportándote a cualquier garito donde disfrutar de la Música por encima de cualquier cosa.
Guitarras desgarradoras, quejumbrosa, solos lacerantes, teclados que te arrancan la piel, piano de salón y armónicas que te atraviesan, una base que es dinamita y varios instantes para morirte de placer, versioneados por estos cuatro iluminados que creyeron en algo muy especial.
Cuatro clásicos de siempre, "You don't love Me" arrasadora, "Dust My Blues" visceral, "Someday After Awhile" simplemente emociona, "The Stumble"... y con ellas ocho trallazos de Mayall y dos de Green para completar esta obra del Blues más clásico, pura dinamita para soñar.
Si te va esta Música, la Música o los sueños transformados en sonidos, escucha "A Hard Road" y volarás muy alto, otra cosa es cómo aterrices.

Side One:  A hard road;  It's over;  You don't love me;  The stumble;  Another kinda love;  Hit the highway;  Leaping Christine
Side Two:  Dust my blues;  There's Always work;  The same way;  The supernatural;  Top of the hill;  Someday after awhile;  Living alone


domingo, 12 de febrero de 2012

Eric & Dick

One


Excepto hoy suele haber 80.000 personas:

Mezclándose, cohabitando, coexistiendo en este medio ambiente rural sureño conocido como "Bonnaroo" hoy voy a dar un concierto acústico poco común. Un evento como cualquier otro. Si no fuera porque muchos de estos eventos tienen lugar por la tarde-noche, éste va a empezar a las 12:30 del mediodía.
En cuanto a mí, y habiendo estado levantado hasta muy tarde la noche anterior, enfrascado con Widespread Panic, sabía que no había opción a una buena noche de sueño. Nada de preocupaciones. Beber algo de café, encontrar unas gafas de sol, escribir un listado y aquí vamos. O aquí voy, quería decir.
El concierto, entendido como tal, no como un lanzamiento en directo, comienza conmigo tocando unas cuantas subidas, que van progresando, llegando a veces a decenas de miles. Un poco asustado por toda mi soledad, no en cuanto a la banda, sólo yo y mi guitarra, pero en general, uno de los momentos más inspiradores de mi vida.

Disfruta

Warren Haynes